Lo más importante

21 enero, 2012 § Deja un comentario

The house with no door, Gràcia, diciembre 2011.

Al parecer, el otro día, el presidente del gobierno español dijo: “Lo más importante es la economía”. Aquello me sorprendió. No me lo esperaba. Siempre había pensado (quizás soy un bobo) que lo más importante es la felicidad. Y ya sabemos que el dinero no da la felicidad. Debe ser por eso que los presidentes de gobierno no transmiten mucha felicidad. Detrás del argumento, además, no se esconde ninguna reflexión sobre si la economía puede proveer la felicidad, sino únicamente la satisfacción de los mercados. De hecho, tengo la sensación de vivir en una sociedad insatisfecha llena de infelices, pero como tenemos varios miles de años de experiencia en el tema de la satisfacción, hemos creado algunos sistemas. Hemos ido avanzando y ahora, en lugar de abastecer monstruos con doncellas hemos creado una fiera pseudorracional que en fechas señaladas satisfacemos con dinero, sobre todo cuando babea y muestra las zarpas. La fiera es una construcción conceptual llamada economía. Cuando el presidente dice que lo más importante es la economía quiere decir que lo más importante es la fiera. El monstruo. Saturno que devora a sus hijos. El dragón que devora turistas. Pero como ya no creemos en monstruos ni dragones ni ninguna otra gama de terrores personificados, tendríamos que empezar a resolver la cuestión de una manera adulta, más allá de las convicciones, y averiguar si hay seres humanos detrás de todo esto. Gente como nosotros pero que, sin quererlo, hayan sufrido una mutación que está haciendo evolucionar nuestra especie: no precisan ser felices, solamente poseer, mandar y que todo el mundo sea tan infeliz como ellos. ¿Quién no ha conocido alguno? ¿Quién no ha compartido el aire con al menos uno de esos mutantes? Lo más sorprendente, al tratarlos, es descubrir qué poco sentido trascendente tienen de la vida. Creen en cosas efímeras, como la familia, la posición o la imagen. No hay más allá sino un productivo más aquí. También hay un trabajo importante sobre el ego. Con eso y una salud aceptable se puede ser codicioso, ambicioso y psicológicamente violento. Llegado a ese punto, un tipo normal puede llegar a ser pernicioso y antibiótico, conquistar o perder el mundo. Habitar un traje azul o hundir las bolsas mundiales en zapatillas y sin afeitar. Un tipo normal puede hacer cosas normales. Por eso todo lo que pasa es normal.

Anuncios

Etiquetado:, , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Lo más importante en Conócete a mí mismo.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: